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Autoridades se reunirán para evaluar la situación del embarazo en adolescentes y acordar medidas para su prevención y atención

26 Octubre 2015

LIMA, Perú - Las adolescentes menores de 15 años son un grupo de población que tradicionalmente ha sido poco considerado en las estadísticas y en las intervenciones de desarrollo. En los últimos años, el Perú ha logrado importantes avances para fortalecer sus capacidades de registro estadístico y obtener mejores y más estadísticas para visibilizar y atender las necesidades de dicha población.

Ha mostrado además progresos en este sentido, en ámbitos como la educación, el acceso a la salud y en la formulación de normas y planes nacionales para proteger sus derechos. Un logro a destacar es que el país  cuenta con un plan multisectorial para la prevención del embarazo en adolescentes. No obstante, reducir el embarazo en esta población es aún un desafío que requiere la participación de diversos sectores y actores.

El embarazo y la maternidad en la adolescencia expresan profundas inequidades y limitan las oportunidades de niñas y adolescentes para alcanzar un proyecto de vida, lograr salir de la pobreza, desempeñarse en un empleo digno y disfrutar a plenitud de sus derechos. Según diversas revisiones  sistemáticas para prevenir el embarazo en adolescentes se requiere implementar una combinación de intervenciones orientadas a garantizar que: las niñas y adolescentes culminen la secundaria; reciban educación en sexualidad incluyendo el desarrollo de habilidades sociales; tengan acceso a servicios de salud amigables, a información sobre la salud sexual y reproductiva y  a anticoncepción en caso lo requieren; y estén libres de discriminación y violencia, incluida el abuso sexual.

En el Perú se viene avanzando en esa línea; sin embargo, existen barreras legales y normas sociales que obstaculizan la aceleración de estos esfuerzos. Por ello, el Foro busca renovar el compromiso de atender la problemática del embarazo en adolescentes con perspectiva multisectorial, identificar aquellas intervenciones que están dando buenos resultados en otros países y promover una mayor inversión en el pleno cumplimiento de los derechos y  el empoderamiento de las niñas y adolescentes habilitando así su capacidad de agencia y su poder transformador.