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Mancomunidad Regional de los Andes inicia una nueva gestión con el desafío de reforzar su inversión en el desarrollo de la juventud

LIMA, Perú - El Presidente Regional de Ica, Fernando Cillóniz, asumió formalmente la Presidencia Ejecutiva de la Mancomunidad Regional de los Andes (MRDLA) para el periodo 2015, el pasado miércoles 11 de febrero en Ica.

A la ceremonia de juramentación asistieron los presidentes regionales de Ayacucho y Huancavelica, el Vicepresidente de la Región Apurímac y un representante del Presidente Regional de Junín.  El evento contó también con la participación de la Viceministra de Políticas y Evaluación Social del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), Ariela Luna; la congresista iqueña de Gana Perú, Celia Anicama; y representantes del Consejo de Jóvenes de la Mancomunidad Regional de los Andes. Por parte de la cooperación internacional, destacó la presencia de representantes del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En su discurso, Cillóniz destacó el valor del trabajo conjunto de la MRDLA por ser regiones que concentran importantes recursos. Enfatizó también que promoverá obras como viviendas dignas y  carreteras pavimentadas de penetración. Wilfredo Oscorima, Presidente Regional de Ayacucho y ex Presidente de la MRDLA, recordó el proyecto de conformar la MRDLA como un gran sueño de integración de pueblos que luchan por las poblaciones más pobres y olvidadas hecho realidad.

Por su parte, Glodoaldo Alvarez Ore, Presidente Regional de Huancavelica, resaltó el valor de la MRDLA como espacio de diálogo y trabajo conjunto hacia el desarrollo. A su vez, la Viceministra Luna enfatizó la importancia de que la MRDLA haya logrado ser una unidad ejecutora ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y animó a las regiones que conforman la MRDLA a seguir avanzando para dar ejemplo de cómo se construye la descentralización en el país.

Cabe señalar que en abril del 2014, en el marco del Congreso de la Juventud de la MRDLA realizado en Huancavelica, adolescentes y jóvenes de las cinco regiones establecieron dos importantes hitos para el desarrollo de políticas públicas en materia de juventud. Estos fueron 1) el diseño participativo y democrático de la Agenda Joven de la Mancomunidad que refleja las necesidades y demandas prioritarias de la juventud, y 2) la creación del Consejo de la  Juventud de la MRDLA que da sostenibilidad y fortalece institucionalmente la participación juvenil en la toma de decisiones.

Este hecho histórico quedó sellado en el Acta de Huancavelica suscrita por los cinco presidentes regionales de la mancomunidad, quienes se comprometieron  a desarrollar proyectos de inversión pública para responder a las demandas planteadas en la Agenda Joven, a crear Subgerencias de Juventud en los gobiernos regionales y a asignar no menos del 10% del presupuesto de la Mancomunidad a favor de la implementación de políticas, planes y programas orientados a responder a las necesidades de la juventud mancomunal.

Asimismo, los Acuerdos de Gobernabilidad suscritos por los candidatos a la Presidencia Regional de Ica en junio de 2015 reflejan el compromiso de las diversas fuerzas políticas por trabajar por el desarrollo de la juventud en aspectos como el acceso a una educación de calidad, a condiciones de empleo digno, a una participación ciudadana activa y a una vida sexual y reproductiva saludable y responsable.

El UNFPA, siguiendo su mandato de promoción de los derechos y el desarrollo de la juventud, ha promovido activamente el fortalecimiento de las capacidades y el desarrollo de habilidades de las y los jóvenes y adolescentes para que tengan una participación significativa en la vida pública y una voz sólida en las decisiones que tienen un impacto en sus vidas y planes futuros.

En este sentido, espera que los avances logrados en la gestión del Presidente Oscorima se consoliden en el período 2015 bajo el liderazgo del Presidente Cillóniz, tomando adecuada consideración de la importancia estratégica de incluir a la Juventud como una población clave para la prestación conjunta de servicios y en la ejecución de proyectos de inversión pública, con el objetivo de erradicar la pobreza y promover el desarrollo sostenible de las regiones mancomunadas aprovechando al máximo el período de bono demográfico que atraviesa el país.