Salud sexual y reproductiva

Casa de Espera Materna en Vinchos, Ayacucho

Una vida sexual y reproductiva saludable y plena

La salud sexual y reproductiva es un derecho de hombres y mujeres, y un aspecto central de sus vidas que tiene un gran impacto en su desarrollo en todas las edades. En el Perú, muchas mujeres, jóvenes y adolescentes aún no cuentan con todas las facilidades para acceder a información y servicios que les permitan hacer ejercicio de este derecho.

Una vida sexual y reproductiva saludable y plena

La salud sexual y reproductiva es un derecho de hombres y mujeres, y un aspecto central de sus vidas que tiene un gran impacto en su desarrollo en todas las edades. En el Perú, muchas mujeres, jóvenes y adolescentes aún no cuentan con todas las facilidades para acceder a información y servicios que les permitan hacer ejercicio de este derecho.

La posibilidad de decidir y tomar acción para proteger su salud, así como para planificar su futuro y el de su familia, se ve seriamente afectado por barreras normativas, territoriales y culturales. Ello puede conducir a embarazos no planeados durante la adolescencia, infecciones de transmisión sexual e incluso en muertes durante el embarazo o parto que podrían evitarse.

Nuestro Desafío

Fortalecer las políticas y programas para mejorar el acceso a los servicios integrados de salud sexual y reproductiva -adoptando enfoques basados en derechos humanos, género y culturalmente sensibles- es fundamental para asegurar este derecho.

Resultado estratégico relacionado del IX Programa de País del UNFPA y el Estado peruano: Mejora el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva culturalmente sensibles para adolescentes y mujeres, incluso en situaciones de crisis humanitaria.

Salud materna:

Una mujer peruana muere cada día por causas relacionadas con el embarazo y el parto que pudieron ser prevenidas. Ello se debe al limitado acceso a salud sexual y reproductiva.

De acuerdo con estimados de las Naciones Unidas, la razón mortalidad materna disminuyó 73% entre 1990 y 2015, al pasar de 251 a 68 muertes de mujeres durante el embarazo o el parto por cada 100 mil nacimientos.

El número de partos asistidos por personal de salud calificado a nivel nacional aumentó de 59% en 2000 a 93% en 2015. En áreas rurales el aumento fue aún más pronunciado: de 64% a 75%. Sin embargo, el parto en el domicilio en zonas rurales es aún alto (23%), en especial en la Amazonía.

Planificación familiar y uso de métodos anticonceptivos:

La planificación familiar permite a las personas decidir informadamente cuántos hijos tener y en qué momento de sus vidas, contribuyendo así a que puedan planificar su futuro. El acceso a una planificación familiar segura y voluntaria es un derecho humano. Es fundamental para la igualdad de género y un factor clave para reducir la pobreza.

El uso de métodos anticonceptivos modernos ha demostrado ser una de las intervenciones más costo-efectivas para prevenir las muertes maternas y los abortos, así como embarazos no planeados y de alto riesgo. No obstante, el Perú es uno de los países latinoamericanos con más bajos niveles de uso entre las mujeres unidas (CEPAL 2017).

Más de la mitad de los nacimientos que ocurren en el país son nacimientos no planificados cuyas madres hubiesen preferido postergar o evitar. En las adolescentes (entre los 15 y los 19 años) ello sucede en más del 60% de los nacimientos, con una tendencia al alza en los últimos 25 años.

Los embarazos no planificados son una realidad más extendida entre las mujeres en condiciones de pobreza, de las áreas rurales, de la Amazonía y las mujeres indígenas.Alrededor de la mitad de las mujeres peruanas unidas usan métodos anticonceptivos modernos (53%) y 6 de cada 10, entre las mujeres no unidas y sexualmente activas (64%). Su uso es aún menor entre las mujeres con menores ingresos económicos (quintil inferior: 46%) y entre aquellas que no completaron la educación primaria (37%) (INEI 2016).

Educación sexual integral:

Una educación de calidad que prepare a los/as niños/as y adolescentes para la vida es una condición necesaria para eliminar la pobreza, reducir las desigualdades y lograr mayor inclusión social. Ésta requiere integrar el aprendizaje de competencias y habilidades que permitan a los/as estudiantes tomar decisiones responsables en relación sobre su sexualidad, de manera que puedan prevenir situaciones que ponen en riesgo su futuro, como enfermedades, violencia y  embarazos a temprana edad.
9 de cada 10 personas mayores de edad, y una proporción similar de estudiantes, desean que se imparta una educación sexual integral en las escuelas peruanas (UNFPA y Unesco 2016). Frente a esta necesidad, el avance ha sido dispar y en muchas escuelas, aún no se abordan estos temas. No obstante, el nuevo Currículo Nacional, aprobado en 2016, incluye entre los 11 aprendizajes que cada escolar debe desarrollar al culminar la escuela, aquellos relacionados con la educación sexual integral.

La Oportunidad

Garantizar el derecho de cada mujer, adolescente y joven a acceder a información y medios para cuidar su salud sexual y reproductiva, planificar su familia y prevenir un embarazo no planeado tiene un impacto positivo en su realización personal, en el bienestar de su familia y en el progreso de sus comunidades y del país.

Nuestra Estrategia

Apoyamos los esfuerzos del Estado para lograr el acceso universal a la planificación familiar, las prácticas de maternidad saludable, la educación sexual integral, la prevención de infecciones de transmisión sexual, la prevención y atención de la violencia sexual, y la difusión y defensa de los derechos reproductivos, respondiendo a las necesidades específicas de cada cultura y grupo de edad.